|
He llegado a cierta hora de mi vida y por lo tanto me mudo la manera de usar cada palabra, de entrar y salir por los amigos, de acostarme en el amor con las mujeres. Adiós muchachos, muchachitas, perfume a soledad patadas a la puerta del alcohol, enormidades. Adiós poema o limosna de Marina tus ojos hace tiempo se cerraron, aunque no sea verdad entre nosotros que el mundo sigue andando todavía. Adiós el perro manso de aquel vientre los cielos del amor tan subterráneos las noches que rompí con carcajadas. Me guardo algunos besos y caricias, cartitas de ternura, citaciones, para tener qué colgar en las paredes. Si preguntan por mí a pesar de todo respondan que he tomado un vapor, un taxi una piragua o alguna cosa así porque quería estar con mis hermanos, rifar de una vez a la salud caer de espaldas.
http://elciruja.unlugar.com
|